¿Que es el Feminicidio?
El feminicidio es una ínfima parte visible de la violencia contra niñas y mujeres, sucede como culminación de una situación caracterizada por la violación constante y sistemática de los derechos humanos del género femenino. Niñas y mujeres son violentadas con crueldad por el solo hecho de pertenecer al género femenino y en muchos casos son asesinadas como culminación de dicha violencia pública o privada.
Los crímenes se dan en todo el mundo y son el resultado de la violencia misógina llevada al extremo y, por ende, son la muestra más visible de múltiples formas previas de hostigamiento, maltrato, daño, repudio, acoso y abandono.
Las sociedades del pasado y del presente han normalizado el feminicidio, la han convertido en una práctica social para desechar a las niñas a través de infanticidio o, en la actualidad, se extiende la práctica del feticidio selectivo de productos XX en busca de gestar niños, ante la imposibilidad de las parejas de procrear más de una criatura.
¿Qué se entiende por feminicidio?
El feminicidio se define como el asesinato intencional a mujeres debido a su condición de ser mujeres, es decir, a su sexo, por lo cual es siempre perpetrado por un hombre.
Este tipo de asesinatos constituyen una de las primeras causas de muerte en la población femenina en la actualidad. De ahí que el feminicidio haya dado lugar a leyes específicas para su condena en algunos países.
Los feminicidios siempre responden al odio o desprecio por el sexo femenino, al placer sexual en el acto de la dominación a la mujer y/o al deseo de posesión, lo que implica que el hombre concibe a la mujer como de su propiedad. En cualquiera de estos casos se trata de un crimen basado en el sexo.
Diferencia entre feminicidio, homicidio o femicidio
No todo asesinato de una mujer califica como feminicidio. Por ejemplo si una mujer es asesinada por resistirse a un atraco, no aplica como feminicidio.
Para que el asesinato pueda calificarse como feminicidio, tiene que haber una motivación derivada de la creencia en la subordinación de las mujeres ante la autoridad de los hombres, tiene que haber una relación de poder vinculada al sexo.
Origen del concepto “feminicidio”
Marcela Lagarde fue la primer persona en México en hablar del feminicidio como concepto en un espacio oficial, utilizando la traducción de “feminicide” de la autora sudafricana Diana Russel. Lagarde utilizó la expresión de feminicidio en 2004, cuando fue diputada federal por el PRD, pero su implantación en la normativa jurídica tardó ocho años en realizarse.
Los feminicidios en el mundo
Se calcula que cada año se perpetran alrededor de 66 mil feminicidios en el mundo. Si esto de por si ya es alarmante, hay que tener en cuenta que el número de casos de violencia de género tiende a infravalorarse y que muchos países no diferencian entre los homicidios y los feminicidios.
Mientras que el 80% de las víctimas de asesinato son hombres, cuando hablamos concretamente de homicidio familiar o íntimo, el porcentaje de hombre desciende a un tercio. Esto explica porque el feminicidio requiere ser distinguido del resto de los asesinatos.
México ante los feminicidios
Los crímenes contra niñas y mujeres se cometen en sociedades o en círculos sociales cuyas características patriarcales y la violación de los derechos humanos se concentran y agudizan de manera crítica. En su mayoría se articulan con otras condiciones sociales y económicas de extrema marginación y exclusión social, jurídica y política. Son el producto de una de una organización basada en la dominación de los hombres sobre las mujeres.
A lo largo de la vida, las niñas, las adolescentes, las jóvenes, las madres y las ancianas son objeto de agresiones sexuales, físicas, emocionales, verbales, patrimoniales y simbólicas. La sociedad considera natural esta violencia, culpabiliza a las niñas y mujeres, las señala como víctimas propiciatorias de los delitos en su contra y exonera a los hombres, en ocasiones se frivoliza y es parte del humor cultivado socialmente y de los chistes.
Tristemente a pesar que nuestra constitución “defiende” los derechos a la igualdad y a la no discriminación, prevalecen en nuestro país la hostilidad y el desprecio misógino hacia las mujeres, la vanagloria machista de los hombres y una enorme tolerancia hacia el dominio y la violencia de los hombres lo que ha producido una gran impunidad.
Para darnos cuenta de la situación en la que estamos viviendo en México, en el 2021 se contabilizaron 1,004 feminicidios, un 2.66% más que en 2020, esto es un reflejo de la acuciante violencia machista en un país que no atiende la inseguridad que padecen las mujeres por lo que hay una elevada impunidad en la mayoría de los delitos de este tipo.
En varias entidades federativas la violencia contra las mujeres no es delito y, en términos generales, solo está tipificada como violencia familiar o intrafamiliar. No se reconoce jurídica ni judicialmente la violencia específica contra las mujeres, como violencia de género.
Este es el marco de la cotidianidad de las mujeres en México. Cuando se concentran o aumentan las formas de opresión y violencia, las mujeres quedan en vulnerabilidad y, por ende, en riesgo de ser asesinadas.
La base de los crímenes contra las mujeres radica en estas condiciones de vida, en las que el género opresivo sobredetermina tanto a las mujeres, como a los hombres. De ella se dan cuenta los medios de comunicación y son denunciados con indignación por organizaciones civiles y con impotencia por familiares.
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